
Serra de Tramuntana
La espina dorsal de Mallorca: cerca de 90 km de cordillera abrupta donde el ser humano modeló durante siglos bancales de piedra seca, olivos milenarios y caminos de herradura que se asoman vertiginosamente al Mediterráneo.

Cordilleras Patrimonio de la Humanidad, humedales rebosantes de aves migratorias, reservas marinas de fondos cristalinos y santuarios geológicos subterráneos.

La espina dorsal de Mallorca: cerca de 90 km de cordillera abrupta donde el ser humano modeló durante siglos bancales de piedra seca, olivos milenarios y caminos de herradura que se asoman vertiginosamente al Mediterráneo.

Un archipiélago virgen de 19 islotes al sur de Mallorca que acoge uno de los ecosistemas marinos mejor preservados del Mediterráneo occidental, hogar de delfines, tortugas bobas y colonias de aves marinas.

Espacio protegido que abarca el estrecho canal entre Ibiza y Formentera (Es Freus). Sus estanques salineros milenarios son parada migratoria vital para flamencos y albergan los bosques submarinos de Posidonia más antiguos de la Tierra.

El corazón ecológico de Menorca: más de 5.000 hectáreas de lagunas, dunas, marismas y bosques de acebuches donde anidan y descansan centenares de especies de aves acuáticas europeas y africanas.

Cuatro colosales cuevas subterráneas unidas entre sí en Porto Cristo. Albergan el Lago Martel, uno de los mayores lagos subterráneos del mundo, donde se ofrecen conciertos diarios de música clásica en barcas iluminadas.

Una franja costera de acantilados ocres, playas de arena rojiza como Cavalleria o Pregonda, y aguas de excepcional pureza donde proliferan meros, langostas y gorgonias.